En las sesiones con niños y niñas se integran la Terapia de Juego, con la técnica de la caja de arena. Al crear escenas con miniaturas sobre arena, se facilita expresar contenidos emocionales que a veces no pueden ponerse en palabras. El juego y estos materiales son el lenguaje natural de la infancia, y cuando se sabe observar e interpretar, permiten acceder y trabajar aspectos emocionales que no siempre se expresan mediante el lenguaje verbal.